7:01 a.m.: Estoy tirado en la cama de nuevo... descansando (¡¡¿más?!!)
7:27 a.m.: Reacciono, uhm... un rato más
7:54 a.m.: ahhhhh.... mmmm... ya gorda, despierta entra a la ducha
8:20 a.m.: Pucha esta camisa le falta un botón... ahhhh!!! a ver a ver... que me pongo... ahhh!! carajo estoy super tarde... ya fue ya
8:25 a.m.: ¿¿Gorda (o)??¿ ya estás? // No, ¿tu ya estás? // Ya estoy listo, ¿vamos? // Ya ya...ya... ahorita salgo // Toy esperando el ascensor 8:26 a.m.: (Si algo de tiempo quedó) Me tomo una tasa de café (o algo) casi quemándome la boca
8:28 a.m.: Ya está el asecensor // Ahi estoy saliendo
Escenario 1:
8:30 a.m.: Al toque para... para ese taxi...
8:35 a.m.: Los dos viendo mensajes de texto, cruzamos algunas palabras, pensando en el trabajo
8:45 a.m.: Chau gordo (a), que tengas un buen día // Chau gorda (o)
Escenario 2:
8:29 a.m.: ¡¡¿¿¿Ya???!! // Anda no más gordo(a) // OK. Chau gorda(o) que tengas buen día // Igual tu gordo(a)
¿Qué pasó con el desayuno conversando brevemente, con el jugo de naranja y el cafe y algunos panes?
¿Qué pasó con el momento que pudiste tener con tus hijos, primos, hermanos, con quien vivas, de preguntar que harán hoy, a qué hora llegarán, disfrutar de la compañía?
¿Qué pasó con disfrutar una ducha relajante?
Y que tal si alguno necesita el aliento del otro o un intercambio de opiniones o ideas, que tal si es la última vez que lo tienes frente a ti (algo trágico pero real), y que tal..... y que tal...
Definitivamente hay que empezar a revalorar los momentos que tenemos en familia, los buenos momentos que podemos tener durante el día, disfrutar de lo sencillo de las cosas, de lo más cotidiano que pueda parecer alguna actividad podemos sacar el máximo disfrute de ella.
De un simple paseo por la playa o un parque, de ayudar a alguien, de apoyar una causa juntos, de hacer las cosas en el tiempo que deben hacerse y me refiero a tomarnos el debido tiempo en hacer las cosas de tal forma que disfrutemos lo que hacemos.
Todo es para ayer, todo se necesita rápido, todo se quiere conseguir lo antes posible, todo se pretende lograr en un abrir y cerrar de ojos... pero, ¿realmente necesitamos esa velocidad?
Piensa un momento sobre esta última pregunta y date cuenta de que lo que te está pasando en este preciso instante no volverá a pasar, que la idea es construir tu presente no tu futuro.
Sal hoy, de tu casa, de tu trabajo, de dónde estés en algún momento del día, anda a un parque o detente frente a un arbusto, mira la perfección de la naturaleza, intenta no escuchar los sonidos y concéntrate por 1 minuto en algún aspecto de la naturaleza, respira, date una pausa, relájate y regresa a donde estabas. (O puedes disfrutar de esta canción un momento y respira)
Empieza poco a poco a disfrutar de lo simple de las cosas y a valorar el tiempo que pasas en este mundo y sacarle el máximo provecho, no para hacer todo lo que puedas sino para hacer todo lo que puedas disfrutar.
Los hombres olvidamos cómo vivir... sólo sobrevivimos, cubrimos necesidades inmediatas... la gente se olvidó de que esta vida no es eterna. Y si no te vas a llevar nada a la tumba, es mejor tener una vida que trascienda para los mortales que se quedan, no crees? jajaja.
ResponderEliminarÉxitos conejo, buena voz tu reflexión.
Gracias por los buenos deseos. Efectivamente nos hemos olvidado de muchas cosas, nos hemos olvidado de la sensaciòn cuando niños de maravillarnos por el mundo que nos rodea, de imaginarnos un mundo de fantasìa y jugar con nuestros dedos, no quiero decir que lo hagamos de nuevo -jugar con nuestros dedos, aunque, ¿por què no?- pero nos hemos olvidado de esa sensaciòn, al menos yo ni me acuerdo pero estoy intentando recordarla, al menos.
ResponderEliminar