Ahora que voy a ser papá se me vienen muchas cosas a la mente y al corazón, algunas perturbadoras, otras emocionantes, otras sinceramente aterradoras. Pero creo que es parte de todo, de lo nuevo, del cambio, el natural miedo a lo desconocido, porque nadie que no es padre o madre puede decir que sabe serlo o entiende cómo te sientes, por más libros que puedas leer sobre el tema, por más consejos que escuches de tu propia madre, amigos, amigas, vecinos, familia, etc.
Hay que ser padre o madre para realmente saber lo que es y lo que se siente (y los desafíos que representa). Por el momento el camino de la incertidumbre es fascinante.
Últimamente estuve pensando demasiado (y ahora comprendo, innecesariamente) en los gastos que devienen con un bebé, si lo piensas mucho es abrumador pero luego de unas buenas horas (días) he llegado a la conclusión de que efectivamente habrá mucho más demanda de todo, pero eso vendrá por consecuencia de la fuerza que nos dará nuestro propio bebé, por esto, eso es lo de menos.